PREMIO MEJOR ESPECTÁCULO REVELACIÓN EN LOS XV PREMIOS MAX DE LAS ARTES ESCÉNICAS
Con Patricia Cercas, Rita Cofiño, Fernando Madrazo y Luis Oyarbide.
Francisco Valcarce, dirección
Una producción de La Machina Teatro
Duración: 60 minutos
Público: A partir de 14 años. ESO y Bachillerato
“En alta mar” está protagonizada por tres náufragos que se ven obligados a tomar decisiones “políticas” para sobrevivir y soportar las condiciones de vida correspondientes a su soledad y falta de medios, incomunicación, etc. Partiendo de un feroz conflicto, derivado del tema de la antropofagia, la obra aborda asuntos de vigencia permanente como la lucha de poder, la caprichosa organización de jerarquías y la distribución de la riqueza.
“En alta mar” participa de las propiedades habituales en la producción dramática de su autor, Slawomir Mrozek; es decir, refleja una visión crítica del mundo contemporáneo a través de unos personajes que, enfrentados a determinadas situaciones sociales, llevan hasta el límite la lógica de los estereotipos que simbolizan y caen en el absurdo. La obra, caracterizada por una singular carga irónica, explora el comportamiento humano, la alienación y el abuso de poder.
Ironía, juegos, alianzas, estrategias, histrionismo, burlas y humor… son
ingredientes de este espectáculo que permite dar rienda suelta a la
imaginación y penetrar en un mundo que refleja la esencia primaria del ser
humano.
Con todo ello, “En alta mar” se erige como un producto rico en su
construcción discursiva al tiempo que, a través de un irreverente humor -a
veces ácido, a veces ingenuo-, se manifiesta como una obra que establece
una comunicación fluida con amplios segmentos de espectadores.
La puesta en escena se fundamenta, por una parte, en un cuidado trabajo
interpretativo que combina la verosimilitud con la huida del naturalismo,
debiendo desplegarse entonces todas las herramientas verbales y
corporales de los actores. Y, por otro lado, el montaje mostrará un espacio
escénico sugerente en el que, a modo de instalación artística dotada de
iluminación propia, se visualizará el lugar de desarrollo de la acción: una
balsa en medio del océano. En este sentido, el espectáculo aspira a
combinar el ejercicio dramático con un adecuado tratamiento plástico en el
que no está ausente la experiencia visual de nuestro tiempo.